Mejor alisar de forma plana que cavar profundamente
Las carreteras y las plazas requieren, como toda construcción, un subsuleo con capacidad de carga y resistente a las heladas.
En el caso de los métodos tradicionales es necesario para ello cimentar el cuerpo de la carretera hasta 1,25m de profundidad. Se tienen que excavar, transportar y deponer costosamente en depósitos de tierra grandes cantidades de escombros de tierra. El subsuelo excavado laboriosamente se tiene que rellenar a continuación con capas de carga de cal, gravilla y escombros. Finalmente hay que aplicar una capa final de gravilla bituminosa y hormigón fino de asfalto.
Son procesos de trabajo que aparte de conllevar altos costes de maquinarias y personal requieren sobre todo mucho tiempo lo que a su vez vuelve a producir más costes. Además hay que añadir daños en la superficie por penetraciones de humedad que se hacen ver por hendiduras de encogimiento. Estos daños tiene como consecuencia amplias medidas de reparación, lo que nuevamente cuesta dinero, sin mencionar el cierre de trayectos y la creación de desvíos.
